Luis Fernando Galarreta Velarde, de 55 años, proclamado este viernes como primer vicepresidente electo del Perú, es uno de los hombres de confianza de la futura mandataria peruana, Keiko Fujimori, que incluso podría ser nombrado premier.
Al haber nacido con una malformación en las extremidades superiores, se las amputaron cuando solo tenía tres meses de vida. Ahora utiliza unas prótesis en forma de garfio, un tema del que nunca huyó en la arena política.
"A mí nadie me rompe la mano", era uno de sus eslóganes de campaña. Fue regidor de la Municipalidad Metropolitana de Lima y también parlamentario andino, pero su mayor peso político fue en el Congreso de la República.
Se desempeñó como legislador en representación de Lima en tres períodos consecutivos (2006-2011, 2011-2016, 2016-2021) y entre el 26 de julio de 2017 y el 26 de julio de 2018 fue el presidente del Parlamento.
Su peso para Fujimori
Junto a Miguel Torres, segundo vicepresidente electo del Perú, Galarreta forma parte del núcleo duro de Fujimori. Y su nombre ha sonado en las últimas horas repetidamente como posible jefe del Consejo de Ministros que asuma el 28 de julio.
El miércoles, entrevistado por Canal N, el exministro de Justicia, Aurelio Pastor, declaró: "Luis Galarreta es un operador político importante, ha sido parlamentario, tiene experiencia y es una persona de confianza de la presidenta (…) es una carta importante".


